Una empresa puede necesitar aprender a utilizar herramientas, decidir qué proceso merece atención o construir una solución definida. Son necesidades distintas. Elegir el servicio a partir del problema ayuda a aclarar el alcance antes de contratar.
En tuMentorIA, formación, diagnóstico e implementación se contratan de manera independiente. No hace falta pasar por los tres servicios ni empezar siempre por el mismo. Si ya hay una solución en uso, el seguimiento adicional de AI Care es opcional.
Cuando la necesidad está en el equipo
La formación puede encajar si las personas necesitan practicar cómo dar instrucciones, preparar documentos, analizar información o revisar respuestas de IA. El punto de partida es lo que hace el equipo y las herramientas que utiliza, no una lista de aplicaciones de moda.
El programa de referencia tiene ocho horas: cuatro en directo y cuatro de práctica guiada. Participantes, contenidos y condiciones se concretan en la propuesta. La formación no incluye por sí misma configurar automatizaciones ni conectar sistemas.
Ejemplo ficticio: un equipo comercial quiere mejorar los borradores que prepara con una herramienta. Puede necesitar aprender a aportar contexto y comprobar condiciones, sin construir todavía una integración con el CRM. El aprendizaje tendrá que comprobarse mediante la práctica; este ejemplo no acredita un resultado de cliente.
Cuando no está claro dónde merece la pena actuar
El diagnóstico puede encajar cuando hay varias ideas, una tarea que parece costosa o dudas sobre datos, accesos y viabilidad. Su función es ayudar a decidir qué investigar o priorizar, no justificar de antemano la compra de IA.
El alcance de referencia de tuMentorIA contempla un mapa de hasta ocho procesos y el análisis detallado de tres; el alcance final se acuerda por escrito. No incluye construir la solución ni garantiza un ahorro concreto.
La recomendación puede ser probar una oportunidad, preparar información, mejorar el proceso sin IA o no avanzar por ahora. Si quieres empezar por una revisión propia, consulta las ocho preguntas para valorar un proceso.
Cuando quieres construir una solución concreta
La implementación puede encajar si puedes describir qué inicia el trabajo, qué resultado necesitas y qué sistemas intervienen. No exige un diagnóstico contratado previamente, pero sí concretar alcance, datos, permisos, controles y pruebas antes de ponerla en marcha.
Ejemplo ficticio: recibir una solicitud y preparar una ficha para revisión. Antes de construir habría que acordar los campos, cómo detectar información incompleta y qué acciones aprueba una persona. Preparar un borrador y enviar una respuesta automáticamente son alcances diferentes.
El presupuesto y el plazo dependen de las conexiones, excepciones y pruebas del proyecto. Una maqueta muestra una idea; un piloto funcional limitado permite probar parte del proceso; una implementación completa exige cumplir su alcance y criterios de aceptación. No todos los proyectos necesitan contratar las tres etapas.
La implementación incluye tres meses de garantía correctiva desde la aceptación para defectos del alcance entregado. Nuevas funciones, ampliaciones y servicios de terceros se acuerdan aparte.
Cuando la solución ya está en uso
Puede hacer falta resolver dudas, atender incidencias o acordar ajustes sobre lo existente. AI Care ofrece seguimiento a medida y también puede valorarse soporte puntual según la necesidad. No es una condición para conservar la garantía ni una cobertura de trabajo ilimitado.
Las soluciones cubiertas, las revisiones, los canales, los horarios y los límites se concretan en la propuesta. Conviene separar defectos cubiertos por garantía de nuevas necesidades y ampliaciones.
Siguiente paso
Qué puedes preparar antes de escribirnos
Resume la tarea o dificultad, quién participa, qué herramientas utilizáis y qué resultado buscáis. Si falta información, señálalo; no hace falta convertir una hipótesis en una cifra para iniciar la conversación.
Evita enviar contraseñas, documentos de clientes o datos sensibles. Primero acordaremos qué información hace falta y cómo compartirla.
Para valorar una posible automatización, compara el proceso actual, una mejora sencilla y una solución con IA. El tiempo disponible para otras tareas no equivale automáticamente a ahorro económico.
Cuéntanos qué necesita tu empresa